Inclusión educativa en El CEIP García Lorca de Málaga: una experiencia piloto para alumnado con Trastornos del Espectro Autista

María Dolores Domenech LLorens
Ana Catalán Ruiz
Madres.

El CEIP García Lorca de Málaga consta de tres líneas de Educación Infantil y Primaria. Tiene en marcha el programa de Bilingüismo y escolariza a niños y niñas que presentan diversidad funcional, para lo que cuenta con el personal docente y asistencial adecuado para la educación inclusiva.

En el curso 2011-2012 se está desarrollando un proyecto piloto muy innovador de apoyo dentro del aula destinado a alumnado que sufre de Trastornos del Espectro Autista, al que nosotras como madres de niños con esta discapacidad funcional estamos colaborando, en una auténtica experiencia de comunidad de aprendizaje.

Hugo y Raúl son dos hermanos gemelos diagnosticados de autismo a los tres años de edad. Actualmente tienen 9 años y están escolarizados en el tercer curso de primaria en modalidad de escolarización ordinaria, sin adaptación curricular significativa. No mantienen sesiones de apoyo, las tutoras respectivas de cada niño son conscientes de las características de estos niños, por ejemplo: intolerancia a los ruidos fuertes y a la reverberación de sonidos, dificultades en la socialización sobre todo con otros niños y niñas, falta de compresión de bromas o chistes de sus compañeros y compañeras, ausencia de atención si no hay una figura adulta que realice técnicas de atención conjunta, falta para entender la autoridad del profesorado, problemas para aceptar las órdenes, etc. Cuestiones que afectan a las rutinas y el ritmo habitual de la clase, y que pueden acabar distorsionando al grupo.

Raúl tiene rabietas por frustración y su conducta está condicionada por su trastorno. Sin embargo, Raúl escribe y lee con comprensión lectora, su caligrafía está mejorando considerablemente, y en sus controles de Lengua tiene unas calificaciones superiores al 8, por ejemplo, en el último control de la primera evaluación obtuvo un 10. Ha realizado avances tan significativos como utilizar correctamente palabras polisémicas, por ejemplo, la palabra “sierra” con dos significados: “Yo fui a la sierra de la montaña” y “La sierra cortó el árbol”.

Gracias al proyecto piloto de Escuela Inclusiva, su mejoría académica es muy significativa en comparación con el curso anterior. ¿En qué consiste este proyecto? En que los niños reciben los apoyos dentro del aula con la colaboración de una asistente, Ana.

Ana les ayuda a que realice las tareas en clase simultáneamente con su grupo y se ocupa de que siga con atención las explicaciones de la tutora. Cuando se siente incómodo y tiene una rabieta, lo tranquiliza y si es preciso salen fuera del aula y reconduce la situación para que vuelva a seguir el ritmo de sus compañeras y compañeros. El seguimiento de Ana en el aula sirve para normalizar la relación con los compañeros, ayudar a que no se distraiga, seguir las explicaciones de la profesora, realizar las tareas en clase a tiempo y propiciar el juego en los períodos de recreo.

Hugo, por su parte, recibe la ayuda de Mª José en las materias de Matemáticas, Lengua, Conocimiento del medio y Francés. A Hugo le gustan mucho las ciencias y está muy contento, además la tutora y por supuesto su madre, estamos muy satisfechas con el proyecto, sin ir más lejos, en su último control de Matemáticas ha sacado un 10. Le gusta mucho la aritmética, maneja bien su ordenador y aunque es algo más introvertido que su hermano, sus notas están por encima de la media y ha mejorado mucho también con respecto al año anterior, en conducta y calificaciones desde que Mª José lo atiende dentro del aula en casi toda la jornada lectiva.

Gonzalo, de seis años está en primer curso de Primaria. Está diagnosticado de autismo desde los dos años de edad y escolarizado desde los tres con modalidad B, es decir, con apoyos de sus profesoras de Pedagogía Terapeútica y Audición y Lenguaje. Aunque está bien integrado en la clase, su atención es dispersa. Recientemente ha empezado a desarrollar el lenguaje oral y recibe la ayuda de Isabel para realizar sus tareas. En clase, la tutora e Isabel como asistente, coordinan las adaptaciones curriculares, consiguiendo que Gonzalo se adapte al ritmo de la clase y previniendo de este modo las conductas disruptivas, como consecuencia, la socialización de Gonzalo ha mejorado mucho, tolera mejor la presencia de compañeros y comienza a jugar en el patio, con la ayuda de Isabel.

Este proyecto piloto contribuye a la consecución de los objetivos generales de la educación como son la integración, normalización y personalización en el marco de un modelo de escuela inclusiva y normalizada, como se recoge en el articulo 71 de la Ley Orgánica de Educación.

Creemos que el éxito de este proyecto innovador reside en la disposición y actitud de todas las personas implicadas en el mismo, por un lado de toda la comunidad educativa del CEIP García Lorca, con su directora a la cabeza, apoyando a las profesionales y a las familias del alumnado. Por otro lado, gracias a los apoyos externos de la Administración educativa, es decir, de la inspección y de los profesionales que intervienen en la escolarización de las niñas y niños.

Nuestra experiencia se basa en la coordinación dentro y fuera del centro persiguiendo un mismo objetivo: el desarrollo educativo de cada niño y de cada niña, normalizando cualquier situación. Los beneficios son para toda la comunidad educativa, las tutoras están satisfechas de recibir ayuda, el resto del alumnado participa con naturalidad de la situación, lo que conlleva aprendizajes muy enriquecedores y nuestros niños pueden seguir al resto. El proyecto de Escuela Inclusiva del CEIP García Lorca es un ejemplo de que la coordinación y el trabajo en equipo es la fórmula para superar barreras.

María Dolores Domenech LLorens
Madre de Gonzalo
Ana Catalán Ruiz
Madre de Hugo y Raúl

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Galería | Esta entrada fue publicada en Revista 13 - Noviembre de 2011. Guarda el enlace permanente.