Presentación del libro de Miguel Ángel Caballero Mariscal: “Talleres sociales. Habilidades sociales, resolución de conflictos, control emocional y autoestima”

Ana Cobos Cedillo.

El 20 de enero de 2012 en la Sala Ámbito Cultural de El Corte Inglés tuvo lugar la presentación del último libro de Miguel Ángel Caballero Mariscal, natural de Ronda y asociado de AOSMA, que trabaja como orientador en el IES Benalúa de Benalúa, Granada.

Su último libro “Talleres sociales. Habilidades sociales, resolución de conflictos, control emocional y autoestima”, editado por CCS, es un manual muy práctico que recoge más de veinte actividades para trabajar con el alumnado para desarrollar tanto la autoestima como el autocontrol, así como varios tipos de habilidades, como las sociales básicas, las conversacionales y las que se precisan para relacionarse con otras personas.

Como no podía ser de otra forma, un libro práctico sobre talleres tuvo una presentación poco convencional, máxime tratándose de un autor como Miguel Ángel, Migue como le conocemos todos, un auténtico artista, con magníficas dotes para el espectáculo.

La presentación fue muy dinámica y desenfadada. Con ejemplos prácticos para comprender que los talleres que emplea con el alumnado precisan de que el profesorado se sienta bien con ellos y ellas, al tiempo que se acerque a los niños, niñas y jóvenes desde una perspectiva humana, en la que no es posible dejarse las emociones en casa.

Migue levantó a todo el público de sus asientos, nos hizo bailar, interpretar, mirarnos, tocarnos y sobre todo reír y disfrutar de lo que él propugna en sus libros: la comunicación, la esperanza y la convivencia positiva.

Sin embargo, siendo suficiente pasarlo tan bien una tarde de viernes, Migue aún nos regaló más. Nos presentó a su amigo el magistrado Rafael Rodero Frías, todo un ejemplo de persona comprometida con su sociedad y con los niños, niñas y jóvenes con más dificultades. Nos explicó cómo aplica las técnicas que se presentan en el libro con grupos de jóvenes en riesgo de exclusión social y como ello le da magníficos resultados, no solo para el desarrollo de los niños y niñas que se benefician de los talleres, sino también para las personas que los dinamizan y se implican en su puesta en marcha, porque los resultados redundan en motivación, alegría y ánimo para seguir trabajando en la misma línea.

Desde la orientación educativa podemos hacer mucho para trabajar con los menores con mayor riesgo social. Para ello, es necesario superar concepciones de la orientación basadas exclusivamente en modelos clínicos que atienden al alumnado individualmente y como si se tratara de sucesivos problemas singulares. No es posible trabajar adecuadamente en orientación sin influir en los contextos, sin que las prácticas, sobre todo si se trata de “buenas prácticas” mejoren las comunidades educativas. Se acabó el tiempo del profesional de la orientación solitario que atiende a las niñas y niños como sujetos, igualmente “en solitario”.

Migue, tras su paso por el EOE de Ronda el pasado curso, demostró a la comunidad educativa malagueña que es posible trabajar por un modelo de orientación basado en la convivencia en la primaria. Migue revolucionó los centros en que trabajó y desde la proacción generó un mejor clima para la convivencia y la expresión de las emociones. Meses después, en estos centros del pasado curso le siguen echando de menos y no dudaron en desplazarse desde Ronda a Málaga para verle presentar su ultimo libro, al igual que hicieron algunos de sus compañeros del centro en que trabaja este curso, con quienes sigue trabajando en la misma línea y ocupando páginas de prensa por sus proyectos innovadores.

Su bibliografía es muy amplia, así como su experiencia profesional. Ha tocado todos los palos en el ámbito socioeducativo y se le nota. Además se maneja en la escena y en las actividades deportivas, de forma que igual organiza una gymkhana, una representación teatral, o un partido de fútbol haciendo que participe toda una comunidad educativa e incluso una localidad. Eso si, siempre desde la pasión por el trabajo realizado y el convencimiento de que ello mejorará el desarrollo de cada niño y niña en su centro, y por consiguiente de su comunidad.

Gracias Migue por esa tarde tan divertida y por ayudarnos a abrir la perspectiva de la orientación educativa, demostrando que mejoramos los entornos cuando creemos que podemos cambiarlos, cuando trabajamos colaborativamente porque creemos en los demás. Codo con codo, además de avanzar más lo haremos mejor, con el valor añadido del disfrute por el trabajo, especialmente cuando ponemos un toque de “humor” y otro de “amor” por lo que hacemos.

Ana Cobos Cedillo. Orientadora. ETPOEP Málaga.

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