SEGUNDO PREMIO: XV CONVENCIÓN ANUAL DE LA PSICOLOGÍA ANDALUZA

Manolo PSManuel Alberto Pérez Sánchez. Orientador del E.O.E. del Palo de Málaga y Presidente de AOSMA.

Mientras me encaminaba el pasado 15 de junio al castillo de Gibralfaro, maravilloso enclave que iba a servir de escenario a la XV Convención Anual de la Psicología Andaluza, que este año le tocaba organizar a la capital malagueña, me venía a la cabeza una frase de Tabuchi, “no me dejes solo frente a personas llenas de certezas, porque es terrible”. En unos tiempos tan dados al enfrentamiento como los actuales (derechas contra izquierdas, madridistas contra culés, solteros contra casados…)  parece existir una corriente de personas encaprichadas en enfrentar la psicología con la orientación. Para desmentir tales certezas, la junta de gobierno del Ilustre Colegio de Psicólogos de Andalucía Oriental había tenido a bien invitar a AOSMA a su convención anual, que organiza con idea de acercar el colegio no solo a sus asociados y asociadas sino también a las instituciones y a la sociedad en general.

Los actos habían comenzado por la mañana, en el Rectorado de la Universidad de Málaga, donde se había desarrollado una mesa redonda con el oportuno título de “Aportaciones de la psicología para afrontar la crisis” moderada por Manuel Mariano Vela, decano del colegio, a la que había precedido una interesante conferencia de Francisco Cabello con el no menos oportuno título de “Crisis, sexualidad y pareja”.

nueva col psicYa por la tarde, el acto, bien conducido por Mónica Cabanillas, comenzó con el juramento de los nuevos asociados al colegio. El mencionado decano Manuel Mariano Vela se encargó de dar la bienvenida a los presentes y fue dando cuenta de las distinciones con las que el colegio reconoce la labor en este año. Así, comenzó con el premio a Francisco Cabello, que hizo doblete, por su contribución a la difusión científica de la sexología. En su excelente discurso agradeció por igual a sus amigos y a sus enemigos, porque le ayudan a mejorar, desconociendo, probablemente, lo que Quevedo pone en boca del Buscón al principio de la obra: algunas cosas, aunque ciertas, no se deben decir. Además, dejó a los siguientes premiados con la misma complicada sensación del que tiene que tocar después de los Beatles. José Saavedra fue el siguiente orador, recogiendo la distinción en nombre de la Dirección General de Emergencias y Protección Civil de la consejería de Interior y Justicia de la Junta de Andalucía.   La Asociación Malagueña para el Apoyo a las Altas Capacidades Intelectuales (ASA) recibió la siguiente distinción, agradeciéndola su presidenta, Sara Valero. El Juzgado nº 5 de familia, y en su nombre, el juez de familia Bienvenido Jiménez recibió el siguiente premio, por su colaboración con los profesionales de la psicología en su ejercicio profesional. La última distinción se entregó a los colegiados y colegiadas que han permanecido más de veinticinco años, recibiéndola cuatro colegiadas elegidas al azar entre las provincias. Curiosamente, una de las personas que lo recibió se presentó como psicóloga escolar que trabaja en colegios de primaria; el que suscribe, que también trabaja en centros de primaria, pero no como psicólogo sino como orientador, recordó ese pasaje de “El rey Lear” que dice algo así como “yo te enseñaré las diferencias”.

El acto fue clausurado por la delegada del gobierno andaluz en Málaga, Marta Rueda, que glorió las buenas relaciones existentes entre el colegio y las instituciones en general e invitó a la próxima convención que se desarrollará en Almería.

A continuación tuvo lugar un generoso cocktail amenizado por el grupo local Dry Martina y en el que, en un tono cordial, se puso de manifiesto que a la psicología y a la orientación le pasa como a los hijos, hay que quererlos aunque sean pródigos.

Un excelencolegio pisc 2te acto, con una perfecta organización, un inmejorable marco y una estructura singular, como si Satie estuviera al piano y en el que, a diferencia de la academia de Platón, se podía asistir aunque no se supiese geometría. A pesar de todos los premiados, el primer premio estaba aún por llegar y lo recibió el que esto escribe. No es raro que en una noche tan especial como aquélla, a media noche saliera un esplendoroso arco iris en el cielo malagueño. A fin de cuentas, el segundo premio siempre es el más merecido.

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Galería | Esta entrada fue publicada en Revista 16 - Diciembre de 2012 y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.